¡Ayúdanos!

fijo

En “No me des la espalda” Maria Eugenia y Juan Pablo tiene su primera cita. Contenta estas preguntas y ayudanos a seguir escribiendo la historia.

No me des la espalda parte 1 ( en la voz de Juan Pablo)

No me des la espalda(en la voz de María E) parte 1

 

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Fernando

fijo

Fernando se siente traicionado y ese sentimiento provoca en él una actitud víctimista. Piensa que nadie lo entiende como si fuera el mayor incomprendido del mundo. Laura sabe que él salió de su vida,para siempre, pues le dejó de contestar sus mensajes y la bloqueo de todas las redes sociales. Ya no queda nada más que decir, ni hacer.

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Mi ex

fijo

Cuando Laura dejó a su novio dos años atrás todos le cuestionaban por qué lo hizo. Ella misma no tenía una respuesta clara. Él era muy atento, se llevaba bien con todas sus amigas y la hacía reír como si estuvieran en un especial de comedia. Nadie pudo entender su decisión, ni él mismo.

Por eso Eduardo un mulato de mediana estatura, ojos grandes, boca pequeña y cara redonda regresó al umbral de su puerta en un solar de la barriada de Colón. Llegó saludando a los vecinos, y todos lo recordaban con mucho cariño, era como un miembro de la familia y del barrio. Continuar leyendo

No escribas

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Me dices que no escriba. ¿Estás loco? Escribir es como el primer vaso de agua de la mañana, como el aguacate para el guacamole, como los pétalos para la rosa,como el canto al sinsonte.

Déjame contarte todas mis historias, déjame despertar entre mis cuentos yo seré mucho feliz con mis recuerdos.

Título al vacío

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Sonrío,

Me lleno de esperanzas, sin dolor.

Lloro,

Me lleno de dolor, sin esperanzas.

Logros,

Conquisto mis sueños y recopilo unos nuevos.

Fracaso,

Recopilo unos nuevos, dudo la conquista de mis sueños.

Amor,

Te entrego mi vida incondicionalmente, para sentir la presión de tu desamor.

Cariño,

Me entregas tu vida incondicionalmente, y solo sientes mi desamor.

Vida,

Me toca vivirla como yo quiero, aunque no sepa el rumbo que tome.

Muerte,

Aunque no sepa que rumbo lleve, te toca vivirla como no quieres.

El monstruo acecha

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El monstruo acecha y cubre su carcasa con la piel de carnero para hipnotizarnos con la idea del bien.

El monstruo sigue ahí, luchando con nosotros para conquistar las batallas, nos da calor y nos ayuda aliviar nuestro dolor.

El monstruo nos protege de otros monstruos, celebra cuando vencemos cada batalla y se entristece si alguien nos araña la espalda.

Caminamos por la vida pensando:

《A mi no me pasará.》

Sin saber que el monstruo acecha.

Sin título

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Knock , knock se oye un toque en ingles.

– ¿Quién es?

– El amor.

Y le responde groseramente.

– ¡Márchate!

Knock, knock se oye un toque en ingles.

– ¿Quién es?

– Don dinero

Abre despavoridamente y exclama.

– My best friend.

Knock, knock se oye un toque en ingles.

– ¿Quién es?

– La vida

– No abras- dice Don dinero. – la vida es una aguafiestas.

La joven abre con cautela y replica.

– No te necesito, soy joven y con Don dinero lo tengo todo.

La vida sonrió y comenta.

– ¡ Que ilusa! Cuando le abriste la puerta a Don dinero vendiste tu juventud. Ahora vive con mucho dinero, con alguien que no quieres, tratando día a día de ser feliz. Enséñale al mundo tolo lo material que posees, pero jamás dejes que miren en tu interior. Tu alma se pudre a cada minuto que pasa y con ella tu propio ser.

Knock, knock se oye un toque en ingles.

– ¿Quién es?

– una joven que perdió toda una vida añorando al amor.

De vuelta

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Ya estoy aquí, de vuelta a mi mundo donde las palabras viven, donde mis pensamientos se levantan en vuelo y mi corazón palpita con cada rima.

Ya estoy aquí sentada frente a la pantalla chica,

Cosechando oraciones para convertirlas en historias;

Si, estoy aquí temerosa junto a ti para escucharte decir cuando quieres beber la esencia de mi alma tras cada palabra que te escribí.

Amanecer esperanzador

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Ayer fue uno de esos días en que levantarme de la cama era como un trabajo forzado e infernal, sentía las llamas de fuego como si el suelo estuviera lleno de llamas candentes y las sábanas me protegieran de ese calor desgarrador.

Sin alguna razón aparente y sin ponerle valor a la negatividad que a veces me rodea, o esa sombra maligna que me altera el ph del alma convirtiéndome en sonrosada marioneta que sonríe al compás de una música irritable; hoy me levanto y aunque no he podido sonreír todavía, me lleno los pulmones de un aire cargado de energía positiva, y se que estoy mirando a mi vida desde mi ángulo en este amanecer esperanzador.

No comparto mi corazón

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Me gusta escribir historias que me rodean la mente, que se apropian de mis pensamientos y me dejan suspirando. Por eso es que hoy voy a escribir con mi voz, y permitirles escuchar lo que dice mi corazón.

No escribo esas historias porque necesito tiempo, pero no esos diez minutos sentada en el sofá antes de partir a la calle, no esas dos horas que me quedé sobre la cama antes de ir a la ducha para después correr a encontrarme con alguna amiga.

Esas historias, que se bañan con pelusas de realidad, son fantasías muy egoístas; necesitan su tiempo, que me regocije con su olor, que camine por sus prados, que me detenga a escuchar su melodía y sobre todo que pueda plasmar en el arrugado y pálido papel virtual cada palabra y cada escena con pasión indescriptible.

Por eso hoy escribo con mi voz, con mis consonantes y vocales y dejo de remar contra la marea del río que me lleva.

Yo no comparto mi corazón a cualquiera, pero mucho menos lo comparto si no me esperas.